El sonido destacado en la penumbra, calificando con pros y contras la mente intranquila.
domingo, 11 de mayo de 2014
sábado, 17 de noviembre de 2012
Desde Europa
Llego el amigo inesperado, se había marchado...
Llego con un volátil look que a mi parecer desbordaba sensualidad, caminaba y me miraba. Se sentó enfrente de mi y con su cara totalmente diferente a como lo recordaba se interesaba en mi. Confesiones de antaño, miradas lascivas, risas inquisidoras y esos ojos que siempre sonreían.
Le pedí se quedara conmigo, que durmiera conmigo... acepto. Nos abrazamos, le dije cuanto le extrañaba.
Estrenamos el jacuzzi, bebimos juntos hasta el amanecer. Sus besos me inspiraban a no dejarlo ir nunca más, ya lo había perdido una vez, no volvería a pasar.
Dormimos juntos, lo abrace. Lo escuche balbucear tiernamente. Me llene de paz y mucho cariño. Amaneció... Vi a mi lado y ahí estaba, su espalda desnuda la bese. Despertó y con un: "buenos días amor" lo recibí.
16-11-12
(S.A.M.)
Llego con un volátil look que a mi parecer desbordaba sensualidad, caminaba y me miraba. Se sentó enfrente de mi y con su cara totalmente diferente a como lo recordaba se interesaba en mi. Confesiones de antaño, miradas lascivas, risas inquisidoras y esos ojos que siempre sonreían.
Le pedí se quedara conmigo, que durmiera conmigo... acepto. Nos abrazamos, le dije cuanto le extrañaba.
Estrenamos el jacuzzi, bebimos juntos hasta el amanecer. Sus besos me inspiraban a no dejarlo ir nunca más, ya lo había perdido una vez, no volvería a pasar.
Dormimos juntos, lo abrace. Lo escuche balbucear tiernamente. Me llene de paz y mucho cariño. Amaneció... Vi a mi lado y ahí estaba, su espalda desnuda la bese. Despertó y con un: "buenos días amor" lo recibí.
16-11-12
(S.A.M.)
domingo, 19 de agosto de 2012
The way
Hay veces en la vida en que nos sentimos solos. Ese es el caso en mi vida en este momento. He perdido seres queridos, pilares importantes. Pero he descubierto que todo es posible, crear magia y milagros a nuestro alrededor. El secreto esta en el amor hacia uno mismo, sin caer en el egoísmo. Ya que amándonos podemos amar a todas las personas a nuestro alrededor. Así mismo, conoceremos nuestro propósito, ya que sin el es como si no tuviéramos una misión aquí en la tierra, en el aspecto físico. Debemos encontrar el balance de nuestra parte espiritual con nuestra parte física, sin olvidar de antemano que somos seres espirituales.
martes, 27 de septiembre de 2011
Miedo
El edificio era grande, lo observe desde afuera, gigantesco diría yo... me llamaba, me tenía hipnotizado. Respiré profundamente, caminé hacia el, tenía miedo.
Tenía 5 entradas, escogí la 3ra quizás por ser mi numero favorito. Camine, sentí una corriente de aire, escalofríos vinieron a mi y empece a sudar. La luz del fondo aclamaba mi llegada. Un susurro, una voz insistente me decía que no lo hiciera. De esas veces que presientes las cosas, que tu sexto sentido te advierte. No hice caso... seguí.
La boca de lobo se hacia mas excitante y a la vez mas horrorizante. Me llamaba la luz insistentemente.
Por fin llegue empapado en sudor frío, la camisa se me pegaba, no quería voltear. Al llegar había unas escaleras y un elevador. Pensé subir por las escaleras pero la iluminación era intermitente y yo como buen zombie-fan decidí que seria mucho mejor por el elevador... apreté el botón y un sonido como de una grúa de una metalurgia hizo estruendo, me aferre y espere. Se abrieron las puertas. Me encontraba con mi reflejo, me daba la bienvenida a que aborde, un espejo de antaño del tamaño de la pared del fondo del elevador, las otras paredes de los costados tenían un tapiz verde con café y unos detalles en dorado. Entre... se cerraron las puertas. Solo había un botón sin numero, lo presione. Me sentí dentro de una puerta esclusada, sin opción. No había regreso. La desesperanza empezó a apoderarse de mi, la voz se hizo insistente, me gritaba! No podía tolerarla. Mientras subía y subía una jaqueca llego a mis sienes, punzaba y aturdía.
De pronto se detuvo...
[...]
[...]
se abrieron las puertas, silencio... mis latidos parecían golpeteos, obscuridad total.
De pronto un olor al hubiera, un pensamiento de no retorno, un grito de advertencia.
Pasmado, se detuvo el tiempo...
Ahí me quedé, no quice salir.
Tenía 5 entradas, escogí la 3ra quizás por ser mi numero favorito. Camine, sentí una corriente de aire, escalofríos vinieron a mi y empece a sudar. La luz del fondo aclamaba mi llegada. Un susurro, una voz insistente me decía que no lo hiciera. De esas veces que presientes las cosas, que tu sexto sentido te advierte. No hice caso... seguí.
La boca de lobo se hacia mas excitante y a la vez mas horrorizante. Me llamaba la luz insistentemente.
Por fin llegue empapado en sudor frío, la camisa se me pegaba, no quería voltear. Al llegar había unas escaleras y un elevador. Pensé subir por las escaleras pero la iluminación era intermitente y yo como buen zombie-fan decidí que seria mucho mejor por el elevador... apreté el botón y un sonido como de una grúa de una metalurgia hizo estruendo, me aferre y espere. Se abrieron las puertas. Me encontraba con mi reflejo, me daba la bienvenida a que aborde, un espejo de antaño del tamaño de la pared del fondo del elevador, las otras paredes de los costados tenían un tapiz verde con café y unos detalles en dorado. Entre... se cerraron las puertas. Solo había un botón sin numero, lo presione. Me sentí dentro de una puerta esclusada, sin opción. No había regreso. La desesperanza empezó a apoderarse de mi, la voz se hizo insistente, me gritaba! No podía tolerarla. Mientras subía y subía una jaqueca llego a mis sienes, punzaba y aturdía.
De pronto se detuvo...
[...]
[...]
se abrieron las puertas, silencio... mis latidos parecían golpeteos, obscuridad total.
De pronto un olor al hubiera, un pensamiento de no retorno, un grito de advertencia.
Pasmado, se detuvo el tiempo...
Ahí me quedé, no quice salir.
La espera
Se miraba de lejos, lo esperaba. El sol mientras tanto torturaba mi piel, insistía en provocarle heridas. Traté de refugiarme, no había arboles cerca. Giré la vista y estaba mas cerca... no se detendría, cada vez mas y mas cerca. Mis manos se empezaban a sentir pesadas, mis pies parecieran echaron raíz... Quiero moverme, irme de aquí. El sol inquisitivamente ardía sobre mi piel.
-Pronto! Es tarde...
Se acercaba mas y mas, mi cuerpo pesaba.
Había esperado esto por un largo rato, tenía la boca seca, quería gritarlo.
Por fin llegaba hasta mi...
... Me subí al camión.
-Pronto! Es tarde...
Se acercaba mas y mas, mi cuerpo pesaba.
Había esperado esto por un largo rato, tenía la boca seca, quería gritarlo.
Por fin llegaba hasta mi...
... Me subí al camión.
viernes, 29 de julio de 2011
20110729

lunes, 7 de diciembre de 2009
Mañana 20091208

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